Aún faltaron muchas historias. La tuya, la del otro y eso suma ya un millar. Lamento si alguien que me siguiera, se preguntó qué rayos fue esto. Por eso este texto. Lamento si alguien dejó de leerme porque mis publicaciones formaban parte de una especie de lobotomía poética. Alguien me dijo alguna vez "Son como un sueño capturado en un instante". Otro alguien me pedía que por favor regresara a mi voz. Agradezco a quien me siguió por empatía y curiosidad. El final de la serie -creo- era obvio.
En este tiempo decidí no escribir una sola palabra. Un Arca de Noé, un Arca de Lilian. Asi lo sentí; pues mi mudez decía tanto, como una explosión de luz. Entonces, el encandilamiento debía ser paulatino. Ya pasó, y no tenía idea de cuánto tiempo duraría. Confieso que cada imagen publicada iba doliendo menos. Hubo un momento en que sólo estaba cerrando un trato conmigo misma.
Traté de mostrar aquellas que me inspiraron siempre algo. Mi educación amorosa personal, mi convicción monogámica. Todo esto me ha construído como individuo, pero también me destruyó a veces (No me malinterpreten pues así es el ave fénix). Estas historias visuales, son piezas mentales que no había hecho conscientes. Las saco a la luz, porque necesitaba exorcizarme de ellas, de depurarlas y resignificarlas. Era necesario. Lo que me destruyó venía desde afuera, y necesitaba renacer desde adentro. La catarsis era incidental.
Confieso que muchas de las veces, yo encajé más en el rol masculino. Me siento más Mr. Darcy de Orgullo y Prejuicio que la misma Elizabeth. Más Clive Owen, más George Clooney, más Hombre manos de tijera, más Samatha Ronson. Soy tu Yoko Ono, tu Candy Candy. Tu eres mi Mr. Big. Eres muchas más cosas que todo lo que pienso.
En algún momento de mi vida, es decir, hace poco, me di cuenta de lo importante que era para mi toda esta realidad centrada en parejas, en el alma gemela. Mas allá de la individualidad, la dependencia, el enamoramiento del amor y las cosas negativas que se podrían decir de la gente como yo. Esto va más allá. Es decir, creo que solos podemos hacer lo que queramos, pero la verdadera fuerza se crea entre dos. Siempre se ha asociado un poquito de tontería a mi idea del amor. Pero sólo los desconfiados y egoístas confunden lo noble y leal con lo tonto.
Y llámenme tonta si gustan, pero para mi la única forma inteligente de amar es entregarse (y lo mismo con las amistades). La forma tonta de querer para mi, es la limitada, la que se presume calculadora, la que esconde. Nunca supe manejarme en el juego del gato y el ratón. Me hará vulnerable esto que digo, pero nunca supe darme a desear. Porque para mi no tiene sentido. He dicho un claro "No" en algún bar de la ciudad y lo han confundido con eso. Son juegos que yo espero que pasen de moda pronto; porque el mundo necesita ser sincero ya.
Quiero amor, paz, quiero comida y sueño abundante, quiero todo aquello de lo que me he enamorado ya antes, quiero que las cosas sigan ahí aunque deba mirarlas de otra forma, desde otro parque. Que me veas lejana y cercana. Porque sólo es posible enamorarse de lo que está distante y sólo es posible amar lo que está muy cerca. El amor son puros intervalos de cercanía y distancia. No me refiero a que el romance deba ser intermitente, pero sí rítmico como un coito entre bailarines.
Para mi florece el resumir en el Te Amo lo siguiente: eres un ser especial y bello en todos los sentidos, quiero estar a tu lado para ayudarte a desarrollar lo que tú quieres, a verte crecer como persona, es un honor y una satisfacción que sea recíproco. Te admiro, te quiero, te deseo y te doy amor.
Me reconstruí. Mi capacidad de amar es pura, limpia y valiente. Quien tenga mi corazón seguro lo sabe (y si no, es mejor tarde que nunca). Tengo este poder (este amor) y lo quiero compartir contigo, porque gracias a ti es como es.
Aquí lo tienes.